Consolas de sobremesa
El santuario del salón.
Están diseñadas para conectarse a un televisor y ofrecer la máxima potencia tecnológica. Son para quienes ven el gaming como un evento: sentarse en el sofá, encender el equipo y sumergirse.
- Poder Bruto: Si buscas resolución 4K, trazado de rayos (ray tracing) y 60 o 120 FPS estables, este es tu sitio.
- Inmersión Total: Ideales para disfrutar de sonidos envolventes y mandos con tecnología háptica avanzada.
- Multijugador Local: Siguen siendo las reinas para jugar con amigos en el mismo sofá.
- Centro de Entretenimiento: Funcionan como reproductores de Blu-ray 4K y apps de streaming con la mejor calidad de imagen.
Ideal si: Tienes un buen televisor, valoras los gráficos por encima de todo y tu momento de juego es un ritual de desconexión en casa.

Consolas portátiles
Tu mundo en el bolsillo (o la mochila).
La libertad hecha hardware. Ya no son las «hermanas pequeñas» con gráficos pobres; hoy en día son ordenadores o consolas potentes que caben en tus manos.
- Flexibilidad Absoluta: Juega en el bus, en la cama, en una sala de espera o en el jardín. Tú decides dónde está el límite.
- Continuidad: Muchas permiten suspender la partida al instante y retomarla en segundos sin esperar a que todo cargue de nuevo.
- Versatilidad (Híbridas): Algunas, como la Switch, te dan lo mejor de los dos mundos al poder conectarse a la tele.
- PC Gaming de mano: Las nuevas portátiles (tipo Steam Deck) te permiten llevar toda tu biblioteca de PC a cualquier parte.
Ideal si: Viajas mucho, no tienes mucho tiempo para sentarte frente a la tele o prefieres jugar partidas cortas y frecuentes a lo largo del día.

